Bio

Hablar de Roberto Mendoza es hacer una inmersión en las aguas del tecno fronterizo, ese mismo que pico piedra en sus inicios en locales chicos como el Río Rita, con una audiencia netamente “underground”, y que cuando intento romper su cascaron subterráneo ampliando sus horizontes, quedo atrapado en el umbral de una nueva epoca en la que el genero todavía no era rentable en la entidad.
Había muy buenas propuestas con influjos de KMFDM o Kraftwerk, pero el Mercado era mas del rock que de la electrónica y nadie se imaginaria en ese momento que algún día fuera un negocio rentable, con nominaciones al Grammy latino y un concierto en Bellas Artes.

Años después los huestes tek se dieron cuenta de que su sonido nada tenia que ver ni con Estados Unidos ni con Europa, si no mas bien con las sonoridades fronterizas, con los murmuros callejeros de la zona norte y el estruendo de la música norteña. De ahí nació nortec, que se convirtió en una de las propuestas electrónicas mas importantes de México a nivel internacional.

Roberto fue miembro de Síntesis (85-87), Artefacto (87-90) Artefakto (90-97), con discos que circularon tanto en México como en el mundo indie. Fue parte de Fusible en el 99 cuando Roberto bautizo a Nortec hasta que salio para formar su propio proyecto Panoptica en el 2000.

Cuando el colectivo Nortec multiplico sus giras y su traslación se torno en una especie de rutina laboral, comenzaron las fricciones y el batido sonoro se desparramo de la licuadora existencial en el 2007. Justo ahí Mendoza se bajo de un barco que ya no sentía propio y con la experiencia que dan los kilómetros de recorrido artístico y la semilla tecno bien clavada en el corazón, se dispuso a cortarse el cordón umbilical y hacer lo suyo sin contemplaciones. Sintió que la maquinaria necesitaba una mayor presencia humana y entonces le dio cuerda a la Panoptica Orchestra en el 2008, se dedico a producir y a remezclar a gente como, David J (bauhaus, love and rockets) Calexico, Kinky, Trans X, Maldita Vecindad, Natalia Lafourcade y Dellerium entro otros. Escuchar el disco de la NPO es un sano ejercicio de sensibilidades ya que sus fusiones van del Tec a las sonoridades afroantillanas, el vallenato, las norteñas, ritmos fracturados, el tangonucleosis, el mexican gypsy y una avalancha de mas sonoridades y ritmos que agiten la epidermis y movilizan la osamentas.

Octavio Hernandez : : Tijuaneo : : 2011